Venir a Madrid por primera vez le puede parecer bastante agobiante a cualquiera. Los museos, la historia, la gastronomía, y eso que no hemos mencionado los estudios...
Pero no os desesperéis, queridos futuros alumnos de la sede Prim, en esta guía encontraréis algunas delicias madrileñas que os pueden ayudar a conocer esta gran ciudad. O al menos una sugerencia. Por ejemplo...
Como sugiere el título, Madrid se conoce andando. Con un centro muy manejable con muchos puntos de interés cercanos, la primera cosa que hay que hacer nada más llegar es dar un paseo por el centro. Así podréis conocer todos los sitios históricos que habréis estudiado en vuestras guías de un tirón, con tiempo de sobra para unas cañitas en una terraza de la Latina. Luego sería interesante volver a los mismos sitios de noche para ver cómo cambia el ambiente, la gente, y el rollo en general. Cambiará mucho, pero el espíritu de la ciudad seguirá igual.
Pero dar un paseo no es tan fácil como quizá parece. No, no, pasear por Madrid requiere mucho más que un par de piernas sanas y un alma exploradora. Por la calle de la capital se puede conocer mucho más que las mejores rutas. Se puede conocer a la gente. Por eso os digo que vayáis con las antenas puestas, como se suele decir. Cuando vayáis por la calle, dad tiempo para notar las cosas que veáis a vuestro alrededor, ver la gente que os rodee, los sitios por los que paséis, las conversaciones que pilléis. Dad tiempo para escuchar, contemplar, oler, sentir. Porque Madrid más que nada se vive en la calle, con la gente que le da su morbo. Ese no sé qué de carácter, alma, historia y cultura que hace que sea Madrid una de las ciudades más interesantes del mundo te dará un ejemplo de cómo es el lugar que vais a llamar vuestro durante el próximo año.
Id a la calle y os haréis una idea.
